Si estás buscando dónde comer en El Escorial y vivir una experiencia gastronómica única, el restaurante Montia es una visita imprescindible. Tenía ganas de conocerlo desde hace tiempo y, aprovechando una boda en la zona, por fin pude reservar. No me defraudó: salí con la sensación de haber viajado a través de sabores del monte, la tradición y el producto local.
Restaurante Montia: Un estrella Michelin con los pies en la tierra
El restaurante Montia, galardonado con 1 estrella Michelin, tiene una filosofía muy clara:
“En Montia somos recolectores y agricultores. Para cocinar, más que un cuchillo, necesitamos unas botas de monte.”
Su cocina vuelve a las raíces, al entorno natural y a la estacionalidad. Los ingredientes de sus menús proceden de pequeños agricultores y ganaderos locales. Aquí todo se hace con paciencia y a fuego lento: guisos concentrados, salsas con fondo, y respetuosas con el producto.
El espacio acompaña esa filosofía: el comedor acristalado es precioso, lleno de luz natural, y te sumerge desde el primer momento en la experiencia Montia. Los muebles, las pieles, la vajilla, el entorno… todo habla de la misma idea: trabajar con mimo, de forma natural, a mano.

Los menús del restaurante Montia
En Montia se ofrecen dos menús degustación:
Menú Montia – 115 €
Tres aperitivos, cuatro interludios, cinco platos, tres postres (Maridaje +58 € / Full maridaje +70 €)
Menú Montia XL – 130 €
Tres aperitivos, cuatro interludios, siete platos, tres postres (Maridaje +65 € / Full maridaje +78 €)

Nosotros elegimos el menú Montia XL sin maridaje. Tienen la opción de incluir platos de caza o callos; como era nuestra primera visita, nos recomendaron la versión con callos… y acertamos.
Un punto que valoro mucho es que, para quienes no bebemos alcohol, ofrecen bebidas caseras como kombucha de cola o kéfir de frutas, elaboradas en el propio restaurante. Aunque la kombucha de cola me resultó algo empalagosa, se agradecen opciones que van más allá de las típicas aguas o refrescos.

El Menú XL, un experiencia maravillosa donde comer en El Escorial
El menú comienza con el pan como protagonista. Sirven diferentes tipos del Obrador Abantos de San Lorenzo de El Escorial: pan de centeno, de maíz, de serrana y chapata. Se acompaña con una deliciosa mantequilla de cabra de La Cabezuela (Fresnedillas de la Oliva). Un bocado de proximidad y calidad. Seguimos con una serie de snacks muy ricos como la croqueta de conejo de monte, la galleta de paté de paloma, o la patata, chicharro y aceituna verde.

En la siguiente secuencia de platos probamos una emulsión de anguila ahumada, ajo puerro silvestre y coliflor, un escabeche de ostra, marzuelo y acedera, o un plato con rebozuelo, mantequilla y azafrán que me pareció una maravilla. Seguimos con la crema de requesón, finas hierbas silvestres y huevas de trucha ahumada, la molleja de ternera a la brasa, algas a la meunière, o la colmenilla, caracol y tupinambo, que me pareció de lo mejor de la comida, junto con la yema de huevo perfecta, trigueros silvestres, setas y collejas.

Algo más contundente: cabrito y callos
Un cabrito con una carne que se deshacía, es el telonero del pase esperado de callos. Y aquí llega el plato que, para mí, ya justificaría por sí solo la visita al restaurante Montia. Primero presentan una versión moderna de los callos: en un intestino de vaca cuecen albóndigas elaboradas con morro, pata, oreja y sangre, que vierte además una salsa tiene una melosidad increíble. Después, sirven los callos tradicionales, que son impecables.

Los postres en Restaurante Montia, sabores arriesgados
Los postres siguen el mismo hilo conductor con sabores poco dulces, arriesgados y que invitan a explorar y experimentar: Ensalada de pamplinas, helado de queso y espinacas, pastel ruso de bellotas con sorbete de escaramujo, helado de polen y espuma de almendra amarga, y la trompeta negra al pacharán, aceituna y helado de kéfir.

En resumen, si buscas dónde comer en El Escorial y te apetece vivir una experiencia culinaria que conecta con el paisaje, la naturaleza y el producto de temporada, el restaurante Montia es una elección fantástica. Salí con la sensación de haber probado algo auténtico, hecho con mimo y coherencia. No es solo una comida, es una inmersión en el entorno que rodea El Escorial y en la forma de entender la cocina de Dani Ochoa.
El resto de fotos de nuestra visita al Restaurante Montia













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