Acudí al Restaurante Alta Costura en Murcia sin referencia alguna, más allá de haber pasado por la puerta y verlo con ambiente desde hace ya meses. Local que ya está durando bastante, pensé. Vamos a conocerlo.
La estética del sitio no es mi favorita, aunque no es algo que me influyera negativamente. Mesas altas y un local muy ruidoso, aunque quiero pensar que fue algo puntual. Tampoco es culpa del restaurante que tuviéramos una mesa al lado gritando cada palabra… Luego hay restaurantes que no dejan entrar a niños, en fin.

Qué probamos en el Restaurante Alta Costura en Murcia
Comenzamos con los torreznos de chato murciano y ralladura de lima. Los torreznos estaban tirados al plato como en cualquier bar de carretera camino de Madrid. Ricos en sí mismos, pero sin gracia, ya que la ralladura de lima no se apreciaba ni visual ni gustativamente.

Seguimos con la quisquilla de El Poli de Águilas. Visitar El Poli es uno de mis grandes debes en el panorama gastronómico regional, y espero hacerlo pronto. Me encanta la quisquilla cruda, con esa textura sedosa maravillosa. Recuerdo con pasión las del Bar FM en Granada, o incluso las de El Refugio de Juanfran, en Águilas, como El Poli. No sé cómo serán las de El Poli, pero a las del Restaurante Alta Costura les faltaba aliño para mi gusto. Si las pones solo con AOVE y un poco de sal, el producto tiene que ser excepcionalmente excelso, como las del FM.

pez limón y las bravas de Arola
Antes de llegar el tartar, nos pusieron un pan que fue una locura. Un pan abriochado que es un auténtico vicio y del que hay que controlarse para poder parar.
El tartar de pez limón esta vez sí venía con un aliño interesante, que resaltaba el producto sin enmascararlo. Francamente rico.

También pedimos las bravas de Arola. La versión de las patatas bravas de Sergi Arola tiene para mí un gran significado gastronómico. En mis veintipocos me gustaba ver el programa que tenía en Canal Cocina. Era mi primera visión de la alta cocina, y uno de los platos que más me llamaba la atención eran sus bravas. Me impresionaba lo meticuloso, perfecto y ordenado que era al realizarlas. Pensé: esto tengo que probarlo. Y con uno de mis primeros sueldos llevé a la que ahora es mi mujer a La Broche, el restaurante que tenía en Madrid en aquella época. Fue mi primera estrella Michelin y mi primera incursión en la alta cocina. Las comparaciones son odiosas, pero disfruté bastante la versión del restaurante Alta Costura.

Lo mejor en el Restaurante Alta Costura en murcia: los huevos y los canelones
De lo que más me gustó de la cena fueron los huevos camperos con patatas fritas y panceta de bellota. Una combinación simple, pero que si está bien hecha, es imbatible. Y lo estaba. Tuvimos que pedir otro plato. Pero el plato que triunfó absolutamente fueron los canelones. Unos canelones de cocido muy sabrosos, que estaban realmente ricos.


Como plato más contundente y para compartir, pedimos el lomo alto de vaca, que preparan a la brasa en el Kamado. No preguntaron el punto de la carne, y para mi gusto personal, estaba algo pasada y floja de sal. Lo segundo tuvo fácil solución, no como el punto de la carne.


Los postres en el Restaurante Alta Costura
Ya en el terreno dulce, pedimos la milhoja de crema de avellanas con helado de foundant. No es un postre que volvería a pedir, la verdad. En cambio, sí repetiría la tarta de queso sin dudarlo. Me la zampé entera. Viene en formato individual, no como porción cortada de una grande. Está muy rica, cremosa, y más dulce que quesera. Lleva por encima una capa crujiente de azúcar quemado, al estilo crema catalana, que en el primer bocado llama la atención, pero luego cansa, así que terminé quitándosela. La tarta en sí funciona perfectamente por sí sola y no necesita nada más.

CONCLUSIÓN:
Luces y sombras en nuestra visita al Restaurante Alta Costura. Es cierto que es un lugar donde se come bien, con detalles mejorables, pero que no deja huella. ¿Volvería? Creo que sí, pero en un contexto de cena informal con amigos, con risas, pasarlo bien y comer bien, pero sin que lo puramente gastronómico sea lo protagonista.

Código ético: este artículo contiene enlaces de afiliados. Esto significa que si compras o reservas a través de mi web obtengo una comisión sin que por ello se incremente el precio final. Así me ayudas a seguir con el blog. Todo lo que he escrito está basado en mi propia experiencia. Texto generado parcialmente utilizando IA.


Es una pena que tantas cartas sean la misma en realidad con algunos matices. Por cierto, en Cartagena y Murcia al pez limón se le ha llamado «lecha» toda la vida. Saludos.