No voy yo a descubrir París ahora. Cualquier adjetivo que utilice se quedaría corto para describir una de las ciudades más increíbles del mundo. Durante nuestra última visita a la capital francesa, pudimos maravillarnos con sus monumentos, pero también disfrutar de su gastronomía. En una ciudad tan grande y con tanta oferta gastronómica es muy difícil planificar dónde comer, así que te voy a dar algunas recomendaciones, y consejos sobre dónde comer en París para el desayuno, la comida, la merienda y la cena.
Nuestros hoteles para ver París
Si quieres ver París en 2 días es importante que tu alojamiento sea bastante céntrico, para no perder mucho tiempo con los desplazamientos. Ese fue uno de los motivos por los que elegimos el Hotel Best Western Fauborg88. Otro motivo fue la disponibilidad de unas habitaciones super amplias, perfectas para 2 adultos y 2 niños. Un hotel moderno, céntrico, con habitaciones limpias y grandes que te recomiendo para tu visita a París en 2 días.
En nuestra última visita de 2024 nos alojamos en el Avenir Hotel Montmartre, un hotel sin grandes lujos pero con unas vistas impresionantes al Sacre Coeur, que nos enamoraron. Pincha aquí para poder reservarlo, o en este enlace para poder explorar más hoteles en París.
Nuestros restaurantes donde comer en París
A continuación te voy a contar los restaurantes que pudimos probar durante nuestras últimas escapadas a París. Dónde comer en París para desayunar, comer, merendar o cenar, cualquier ocasión es buena para disfrutar de un gran momento gastronómico en esta ciudad.
París es una de esas ciudades donde la gastronomía forma parte del viaje. Desde un croissant recién hecho hasta una cena en un bistró clásico, cada día puede convertirse en una pequeña ruta gastronómica. En esta guía te cuento dónde comer en París en cada momento del día, basándome únicamente en los sitios que realmente hemos probado.
Dónde desayunar en París
Empezar el día en París con un croissant es casi obligatorio. Ese olor a mantequilla que sale de las boulangeries a primera hora te invita a entrar aunque ya hayas desayunado en el hotel. Uno de los que más nos ha gustado de siempre es el de Du Pain et des Idées (34 Rue Yves Toudic, 75010 Paris), donde probamos un croissant crujiente, ligero y con un sabor a mantequilla espectacular, de esos que justifican el paseo.
En nuestra última visita incluso hicimos una pequeña ruta para comparar algunos de los más conocidos de la ciudad, como los de The French Bastards, Philippe Conticini, Cédric Grolet Opéra, Chez Meunier y Le Grenier à Pain. Si quieres ver la clasificación completa, la tienes enlazada en esta entrada del blog.
Como somos muy fans de Cédric Grolet, desayunar en Cédric Grolet Opéra (35 Avenue de l’Opéra, 75002 Paris) fue casi un sueño cumplido. Reservamos previamente para evitar colas y pudimos disfrutar de una experiencia que, más que un desayuno, es un espectáculo visual y gastronómico. Si quieres conocer cómo funciona la reserva y todo lo que probamos, tienes también la experiencia completa detallada en el blog.
Dónde comer en París (comida)
Una de las comidas más sorprendentes de nuestras visitas fue en La Table Cachée de Michel Roth (55 Rue de la Verrerie, 75004 Paris, en la quinta planta del BHV Marais). El restaurante está literalmente escondido dentro del centro comercial, entre la zona de ropa interior, lo que ya hace la experiencia distinta antes incluso de sentarte a la mesa. Probamos un menú recomendado por el chef que comenzaba con un paté en croûte de pulpo y una tartaleta de tomate llena de sabor. Terminamos la comida con la sensación de haber acertado de lleno.

Si buscas comer bien en París sin gastar una fortuna, una de las opciones más fiables es Au Pied de Cochon (6 Rue Coquillière, 75001 Paris). Allí disfrutamos de un foie gras de pato francés semicocido con pimienta de Sarawak y chutney de frutas, una sopa de cebolla gratinada que hace honor a su fama y unos mejillones con cerdo a la hortensia acompañados de patatas fritas caseras. También probamos su célebre Pied de Cochon grillé, servido con salsa bearnesa, y terminamos con una Île Flottante, uno de mis postres franceses tradicionales favoritos. Pagamos unos 150 euros los cuatro, una cifra más que razonable para lo bien que comimos.

En varios momentos del viaje optamos por comidas rápidas para poder seguir visitando la ciudad sin grandes pausas. En Crêperie Les Écuries (38 Rue de l’École de Médecine, 75006 Paris) preparan los crêpes delante del cliente y nos encantó el de tartiflette, un clásico irresistible si te gustan los quesos.

Y si eres amante del queso, la Fromagerie Danard (5 Rue du Colonel Driant, 75001 Paris) es un auténtico imprescindible: allí disfrutamos de un surtido de seis quesos y tres embutidos que acompañamos con una copa de vino, una comida sencilla pero fantástica.

Dónde merendar en París
A media tarde merece la pena regalarse un capricho. Uno de los lugares donde la merienda se convierte en una experiencia es Ladurée Champs-Élysées (75 Avenue des Champs-Élysées, 75008 Paris). Mucha gente opta por llevarse los macarons, pero mi recomendación es subir al salón de arriba y disfrutarlos allí con calma. El macaron grande de caramelo salado estaba espectacular.

También visitamos la boutique del Hotel Le Meurice, donde se encuentra La Pâtisserie du Meurice de Cédric Grolet (6 Rue de Castiglione, 75001 Paris). A diferencia de la pastelería de Opéra, aquí los postres son distintos. Los reservamos y pagamos previamente desde la web, lo que nos permitió saltarnos la cola. Probamos tres creaciones maravillosas y nos las llevamos a los Jardines de las Tullerías, donde las disfrutamos con tranquilidad.

Otra merienda imprescindible en París son los macarons de Pierre Hermé, que tienen muchas localizaciones por la ciudad. Compramos una cajita y fuimos a tomarlos a orillas del Sena, cerca de Notre-Dame. Sencillo, pero uno de esos momentos que hacen que París siempre sea especial.

Dónde cenar en París
En nuestra última visita llegamos algo tarde a la ciudad y, sin reserva previa, terminamos cenando en Le Sabot Rouge (13 Place du Tertre, 75018 Paris), en pleno Montmartre. Entramos sin expectativas y resultó ser una opción sencilla y cómoda para el final del día, aunque no será una cena que pasará a la historia. Probamos una tartiflette, unos mejillones a la crema con patatas fritas y un steak tartare que cumplió sin problemas. Terminamos con unos crêpes de chocolate y una crème brûlée con la capa de azúcar caramelizada en su punto.

En otra de nuestras visitas cenamos en Chez Delphine (48 Rue Saint-Georges, 75009 Paris), un bistró encantador donde los platos se escriben en pizarras colocadas en las paredes. Empezamos con una ensalada de judías verdes con huevo pochado y seguimos con un risotto de langostinos crujientes, aunque lo mejor de la noche fue un solomillo Wellington extraordinario. Para terminar, una Île Flottante que redondeó la cena.

También cenamos en Tradi (4 Rue du Mail, 75002 Paris), otro restaurante que funciona con el sistema de pizarra. A pesar de que estaba completamente lleno, cenamos muy bien. Recuerdo especialmente los caracoles, los raviolis de queso con salsa de tomate cebra verde y una lubina acompañada de unas verduras fantásticas. De postre, cómo no, otra Île Flottante para mantener la tradición.

Estas recomendaciones son una selección real de los sitios donde comer en París que hemos probado a lo largo de varios viajes a la ciudad, desde desayunos rápidos hasta cenas más completas. La idea es que esta guía te sirva para organizarte mejor y disfrutar de la gastronomía parisina sin perder tiempo en búsquedas interminables. Espero que te resulte útil y que puedas aprovechar cada minuto —y cada bocado— en esta ciudad tan especial.
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