Después de nuestro día en Bolonia, donde recorrimos sus soportales infinitos, su universidad histórica y su vibrante vida gastronómica, al día siguiente pusimos rumbo a Módena en un día, otra de las joyas de la región de Emilia-Romagna.
Una ciudad más pequeña, más tranquila, pero con una personalidad muy marcada: la cuna del vinagre balsámico tradicional, de Luciano Pavarotti y de Ferrari.
Fue una jornada completa, en la que combinamos historia, gastronomía y motores; tres de los pilares que mejor definen a Módena. Aquí te cuento qué ver y hacer en Módena en un día y algunas paradas imprescindibles que no deberían faltar en cualquier visita a esta ciudad italiana.
Qué ver y hacer en Módena en un día
Comenzamos el día saliendo desde nuestro apartamento en Castenaso, en la región de Emilia-Romagna, rumbo a Módena, situada a unos 56 km (unos 45-50 minutos en coche).
Habíamos reservado un tour privado con Manuela, la misma guía que nos había acompañado el día anterior en Bolonia, esta vez con punto de encuentro en el Mercato Albinelli.

El Mercato Albinelli: alma gastronómica de Módena
Llegamos con tiempo y aprovechamos para pasear por el Mercato Albinelli, un mercado histórico cubierto donde los colores, aromas y productos locales son protagonistas.
Allí compramos queso parmesano de distintas curaciones, incluido uno de 90 meses, y un gorgonzola artesanal cremoso y potente, muy distinto a lo que solemos encontrar en España.
Desayunamos un gnocco frito paseando entre los puestos, hasta que llegó Manuela para iniciar el tour por el centro histórico.

Descubriendo Módena con Manuela
Nuestro tour privado por Módena con Manuela, reservado a través de Civitatis, fue una manera perfecta de conocer la ciudad más allá de lo que se ve a simple vista.
Si algo caracteriza a Módena es su equilibrio entre elegancia, historia y vida cotidiana: no es una ciudad de grandes monumentos, sino de pequeños detalles que la hacen muy especial.
Comenzamos caminando desde el Mercato Albinelli hacia el corazón del centro histórico, atravesando calles porticadas y plazas tranquilas donde el ritmo parece detenerse.
Módena tiene ese aire pausado que tanto se agradece en Italia, una ciudad donde la gente todavía se conoce por su nombre y los tenderos saludan desde la puerta.
Mientras avanzábamos, Manuela nos fue contando cómo Módena fue durante siglos el centro del Ducado de los Este, una familia noble que dejó una huella profunda en la ciudad y en toda la región. Gracias a ellos, Módena se convirtió en un importante centro cultural y artístico. De hecho, gran parte del patrimonio que hoy forma parte del conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO —la Catedral, la Torre Ghirlandina y la Piazza Grande— tiene su origen en esa época de esplendor.

La Catedral y la historia en el tour por Módena
Entramos en la Catedral de Módena, una de las obras maestras del arte románico europeo. Las esculturas de Wiligelmo, con sus relieves tallados en piedra blanca, parecen cobrar vida en la fachada, y dentro todo invita al silencio. La luz que entra tamizada por las vidrieras y los capiteles esculpidos con criaturas fantásticas crean una atmósfera casi mágica. En la cripta descansan los restos de San Geminiano, patrón de la ciudad, al que los modenenses le tienen una devoción enorme.

A lo largo del paseo, Manuela también nos habló de algunas curiosidades que hacen tan especial a Módena: la rivalidad histórica con Bolonia (que va mucho más allá del fútbol), la pasión local por los coches deportivos —Ferrari, Maserati o Pagani nacieron muy cerca de aquí— y el carácter discreto y orgulloso de sus habitantes, que defienden con mimo sus tradiciones culinarias.
Fue un recorrido tranquilo, lleno de anécdotas y de momentos para observar sin prisa, como debe hacerse en Módena.
Tiendas de vinagre balsámico: las joyerías de Módena
Módena es la capital mundial del vinagre balsámico tradicional, y sus tiendas lo reflejan: pequeñas boutiques que parecen joyerías, con botellas expuestas como si fueran perfumes.
El auténtico vinagre balsámico D.O.P. es un producto caro, fruto de un proceso de envejecimiento muy largo, y aquí se trata con el mismo respeto que una obra de arte.
Entre las más emblemáticas destaca Giuseppe Giusti, fundada en 1605, considerada la acetaia más antigua del mundo.

Módena y Pavarotti
Durante el recorrido pasamos también por el monumento dedicado a Luciano Pavarotti, el tenor más famoso nacido en Módena.
La escultura, situada cerca del Teatro Comunale Luciano Pavarotti-Freni, rinde homenaje al artista que llevó el nombre de la ciudad por todo el mundo.
Módena lo recuerda con orgullo, y cada año celebra conciertos y actos en su honor.

El Museo Enzo Ferrari de Módena, UNA VISITA IMPRESCINDIBLE QUE HACER EN MÓDENA EN UN DÍA
Después del tour visitamos el Museo Enzo Ferrari, donde se repasa la historia del fundador de la marca y se exponen modelos históricos y motores legendarios.
El edificio combina la casa natal de Enzo Ferrari con un pabellón moderno de líneas curvas y color amarillo intenso.
Aunque merece la visita, si solo se dispone de tiempo para un museo Ferrari, recomendaría el de Maranello, más centrado en la escudería y la Fórmula 1.
Puedes adquirir tu entrada al Museo Enzo Ferrari pinchando aquí.

PARA COMER, EN EL ESTRELLA mICHELIN MÁS LONGEVO DE ITALIA
Para comer nos desplazamos a Rubiera, un pequeño pueblo a medio camino entre Módena y Reggio Emilia, donde se encuentra la mítica Clínica Gastronómica Arnaldo, el restaurante con estrella Michelin más longevo de Italia:
en el momento de nuestra visita acumulaba 64 años consecutivos, y hoy ya son 67 años seguidos conservándola.
Un restaurante con historia, fiel a la tradición emiliana y con un encanto muy particular.
Puedes leer nuestra visita completa en la entrada dedicada a Clínica Gastronómica Arnaldo.
Por la tarde: el Museo Ferrari de Maranello
Por la tarde nos desplazamos hasta Maranello, a unos 20 km de Módena, para visitar el Museo Ferrari, dedicado a la escudería más legendaria de la Fórmula 1.
El museo es espectacular: reúne coches históricos, monoplazas, trofeos y piezas únicas de la historia de Ferrari, con una puesta en escena impresionante.
Justo al lado se encuentra la Pista di Fiorano, el circuito privado donde Ferrari prueba sus coches.
Nos contaron que pocos minutos antes había estado rodando Carlos Sainz, aunque al llegar ya estaba cerrado el acceso.
Puedes adquirir tu entrada al Museo Ferrari pinchando aquí.

Si quieres moverte con libertad por Emilia-Romagna, te dejo aquí el enlace al sitio donde solemos reservar el coche de alquiler.

Cena en Franceschetta 58
De vuelta al centro de Módena, terminamos el día paseando entre las luces navideñas y la pista de patinaje, hasta llegar al restaurante Franceschetta 58, el “hermano pequeño” de la Osteria Francescana, el tres estrellas Michelin de Máximo Bottura.
En este caso el presupuesto no daba para la Francescana, pero disfrutamos muchísimo de su propuesta más informal y contemporánea, donde se percibe igualmente la filosofía y el espíritu creativo de Bottura.
Puedes leer la entrada completa sobre nuestra experiencia en Franceschetta 58.
Así terminamos nuestro día en Módena: entre historia, gastronomía y motores. Una ciudad que combina la tradición artesanal del vinagre balsámico con la elegancia de Ferrari y una cocina que mira al futuro sin perder su raíz.
Un destino imprescindible en cualquier ruta por Emilia-Romagna.

