El Patio de Verona en Bullas

Me da mucha alegría ver que Bullas se mueve. Hace unos años, si querías comer bien, las opciones eran pocas: básicamente Entretempos y poco más. Pero hoy el panorama es distinto: ahora tenemos Entretempos, Casa Borrego, o Taller de Sabores, que son los restaurantes de más nivel, o los chicos de Tokio, que son referentes a nivel nacional en hamburguesas, y ahora también este nuevo restaurante, El Patio de Verona en Bullas, una propuesta fresca, diferente, que suma y que me ha parecido una buenísima opción para comer en Bullas.

El Patio de Verona en Bullas

En El Patio de Verona en Bullas te vas a encontrar con una carta variada y apetecible, en la que no faltan opciones para todos los gustos. Puedes arrancar con alguna de sus ensaladas, elegir entre tablas de embutidos nacionales e italianos con quesos, o lanzarte a por entrantes originales como el gambón con panceta, la brocheta de Verona, o alguno de sus carpaccios.

Además, cuentan con un apartado de pasta artesanal, desde los clásicos tagliatelle al pomodoro o al pesto, pasando por la boloñesa, y distintos tipos de risottos. Pero si hay algo que destaca especialmente son sus pizzas. La variedad es enorme, con propuestas clásicas y otras más creativas, y seguro que entre todas encuentras alguna que te llame la atención.

El Patio de Verona en Bullas

Nuestra visita a El Patio de Verona en Bullas

Nosotros arrancamos con su marinera, pero no una marinera cualquiera, ya que en lugar de la clásica rosquilla, aquí la sirven con una coca de trampó. Una variación que funciona bien y que es la propuesta con la que El Patio de Verona participa en el concurso a la mejor marinera de autor de la Región de Murcia.

El Patio de Verona en Bullas

Después llegó uno de los entrantes que más me sorprendió: una brocheta de gambón a la brasa, que elaboran con mucho mimo. El gambón va envuelto en panceta y terminado con una salsa elaborada con el propio coral del marisco. El resultado es un bocado intenso y sabroso que me pareció de nivel. Además, el plato lo termina el propio chef delante del cliente, un detalle que siempre suma y que le da ese plus de cercanía a la experiencia.

El Patio de Verona en Bullas

Las pizzas, la gran especialidad

Como nuestro objetivo principal era probar sus pizzas, no pedimos demasiados entrantes y nos centramos en ellas.

Empezamos por la clásica margarita, que para mí siempre es un buen termómetro del nivel de una pizzería y aquí pasa la prueba. Después vino la Ánima Gemela, con crema de pistacho, mozzarella fior di latte, mortadela siciliana con pistachos, burrata y un toque de miel.

Otra de las que probamos fue la Ofelia Tartufona, con tomate rosso di Puglia, mozzarella fior di latte, panceta crujiente, queso brie y crema tartufata.

Pero quizá la pizza que más nos gustó fue la Zucca di Verona, elaborada con crema de calabaza, mozzarella fior di latte, panceta crujiente, gorgonzola y crema de queso grana padano. La crema de calabaza estaba riquísima, aunque personalmente me hubiera gustado con una textura un poco más fina. Aun así, el conjunto era buenísimo.

El Patio de Verona en Bullas

También probamos la Carbonara di Verona, con mozzarella fior di latte, crema de nata, panceta, yema de huevo pasteurizada, parmesano y pimienta negra. Una versión que cada vez está más de moda en las pizzerías murcianas y que siempre nos encanta pedir.

Y para terminar, llegó la Morterona, con mozzarella fior di latte, crema de nata, patatas con crema de ajo y perejil y carne de cerdo ibérico. El sabor era rico, pero he de reconocer que resultaba complicada de comer. Los trozos de carne eran demasiado gruesos y eso dificultaba poder darle un bocado al uso a la pizza.

El postre: Lágrimas de Verona

Y aunque después de tanta pizza ya no teníamos demasiada hambre, fue imposible resistirse a probar uno de sus postres. Nos dejamos convencer con la excusa de que era “pequeño y fácil de compartir”, pero resultó ser toda una bomba golosa.

Se llama Lágrimas de Verona y consiste en unas “popitas”, que no son otra cosa que bolitas de la propia masa de pizza, pero fritas. Se sirven acompañadas de chocolate Kinder, Nutella y helado de turrón. Imagina el resultado: una auténtica locura dulce, a la que es difícil resistirse.

El Patio de Verona en Bullas

En definitiva, nuestra visita a El Patio de Verona en Bullas fue una experiencia muy positiva. Me alegra ver cómo esta localidad del Noroeste murciano sigue creciendo en lo gastronómico, con propuestas frescas, diferentes y de calidad.

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Francisco puerta González Lopez, 13
Murcia, 30180

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